En el caso del cártel de radiofármacos PET 18-FDG, nuestros clientes son los Servicios de Salud de distintas CCAA, como el Servicio Extremeño de Salud, para los cuales reclamamos los daños y perjuicios sufridos como consecuencia del cártel formado por los principales fabricantes y distribuidores de estos productos. Las prácticas constitutivas de cártel se basan en acuerdos entre empresas competidoras destinados a eliminar o restringir la competencia. Según el expediente S/0644/18 Radiofármacos, resuelto por la CNMC el 2 de febrero de 2021, las empresas implicadas utilizaron mecanismos como suministros cruzados, ofertas de acompañamiento y pactos de no agresión para repartirse clientes y reducir la competencia.
La conducta afectó principalmente a licitaciones hospitalarias públicas, aunque también a clientes privados, y se desarrolló entre junio de 2014 y noviembre de 2018. Las empresas sancionadas fueron Advanced Accelerator Applications Ibérica (AAA) y Curium Pharma, junto con sus respectivas matrices y determinados directivos. Durante buena parte del periodo investigado, ambas compañías concentraban prácticamente la totalidad del mercado nacional afectado.